January 29, 2008
Ya tenemos otra vez encima la primavera… No hay mas que darse una vuelta por los escaparates y ahí la tenemos: la colección primavera-verano. Empieza la operación bikini, otra vez… Y de nuevo hay que mirarse al espejo, y nos repetimos… este año no me vuelve a coger el toro, este año empiezo a cuidarme ¡desde ya!
Parece que, poco a poco, nos vamos acostumbrando a ser previsoras en cuestiones de belleza… Y llegará el día en que toooodo el año estemos perfectas, el cuerpo y la cara, manicura y depilación, perfectas! Mientras tanto, nos enfrentamos a la dura misión de elegir qué máquina probaremos este año, la máquina de moda, la máquina del milagro… ¡Dichoso dilema! ¿Y cómo respondemos a esta cuestión? Pues mi consejo es que no deberíamos peder el tiempo con una pregunta mal planteada. No. Es un dilema engañoso. El panorama es el siguiente: mucha oferta de belleza, mucha máquina nueva que promete ser la revolución, radiofrecuencia, láser, luz pulsada, electroestimulación, cavitación… Pero nuestra experiencia de más de 30 años nos dice que, por sí solas, las máquinas consiguen resultados limitados…
Y, entonces, ¿cual es la solución? Desde nuestro punto de vista, la combinación equilibrada.
Una buena máquina debe estar precedida siempre de un diagnostico correcto y personalizado.
Además, necesitamos un seguimiento exhaustivo del tratamiento, unos productos en cabina que amplifiquen los resultados de la máquina y una rutina seria de cuidados en casa.
Y como buscamos soluciones a problemas concretos (y en el menor tiempo posible), probablemente podamos utilizar dos o más maquinas consecutivamente o, incluso, a la vez. Dependerá de la experiencia de la profesional el que consigamos o no resultados en un breve periodo de tiempo. Tan importante es el diagnóstico! Ya veis, en belleza, una gran parte del éxito depende de un correcto diagnóstico… Poneros siempre en manos de las mejores profesionales: ahorraréis tiempo y dinero.
También podremos añadir al cóctel algún tratamiento manual y una dieta correcta. ¡Y así cerramos el círculo!
Bueno, amigas, espero haber aclarado algunas dudas y os invito a que este año, en Semana Santa, ya podamos presumir de bikini. ¡Ánimo!
January 14, 2008
Viaje relámpago a Miami… ¡¡ Qué locura!!! Hacía mucho pero que mucho tiempo que no veía tal cantidad de gente guapa, en el sentido más literal de la palabra. ¿Por qué no tienen celulitis?¿Por qué tienen todo en su sitio?¿Por qué tomando el sol todo el día tienen esas pieles tan aterciopeladas? ¿Quizás genética o factor suerte? Los milagros no existen. Su secreto es que se cuidan. Sí, queridas, se cuidan y mucho. 
Nos alojamos en el Hotel Shore Club en Miami Beach. Nada más llegar vamos de cabeza al spa a hacernos un tratamiento específico para nuestro terrible “jet-lag”. Y la verdad es que no me defrauda en absoluto. Mascarilla facial fría para drenar y activar la circulación, inhalación de oxígeno simultánea y masaje de piernas a base de diferentes aceites esenciales. Cual es mi sorpresa cuando descubro en el menú de tratamientos el “famoso” bikini revitalizer. Sí, sí, como lo oís… Ellos le llaman “Facial for your bikini area”: peeling a base de sales del Himalaya (super de moda), masaje y mascarilla para una de las zonas más delicadas del cuerpo. Como os comentaba al principio, no se les pasa una! Esto es culto a la belleza y lo demás son tonterías.
Con cuerpo y mente totalmente nuevos salimos del spa, nos ponemos el bikini y las sandalias rumbo a la piscina. Después de dar un repaso a todos y cada uno de los allí presentes, me sumerjo a ritmo de “More today than yesterday” de mi adorada Diana Ross.
Nos tomamos un mojito y me ilusiono pensando que todavía me queda Walgreens, esos estupendos y gigantes supermercados de la belleza que hay en cada esquina de todas y cada una de las ciudades de los EE.UU.
Mi amiga no da crédito cuando cojo una cesta enorme y me dispongo a llenarla hasta arriba de “productos milagrosos” de 30, 15 y hasta 5 dólares: antibolsas instantáneo, crema helada que te borra las arrugas en una sola aplicación, pestañas de quita y pon, spray abrillantador del cabello, correctores mágicos, vitaminas para todas y cada una parte del cuerpo, polvos bronceadores a base de minerales, pinzas depilatorias Tweezerman y hasta pegatinas en forma de uña de todos los colores para no tener que pintármelas.
Bajo la mirada atónita de mi compañera de fatigas pago 75 dólares (unos 58 euros) y me voy como unas castañuelas a Opium Garden a bailar hasta el amanecer…
Y vosotras… ¿qué capricho de belleza os habéis concecido estos días?