December 27, 2007
Pues sí,aunque os parezca mentira, ya estamos en Navidad y todas sabemos que es esa época de ilusión y felicidad para unos, sobre todo los más pequeños y añoranzas y nostalgias para muchos de los mayores….. Lo que todas tenemos claro a la hora de ponernos a escribir la carta a los Reyes Magos, son miles de buenos propósitos para el nuevo año que está a punto de caer.
¿Quién no se ha planteado ponerse a dieta? Pero mientras tanto ¡le damos al polvorón y la copa de champagne como locas! Y qué me decís de lo de apuntarnos al gimnasio???? Vamos a ser muuuy buenas y ya puestas prometo no comprar compulsivamente….
En fin, prefiero no seguir que el fin de este post no es deprimiros sino ayudaros a comprar y elegir vuestros regalos navideños, porque lo mejor de regalar es ver la cara de felicidad que se les pone a los demás cuando aciertas y este año os propongo un regalo con el que vais a acertar de verdad.
Da igual quién te haya tocado de amigo invisible, para este regalo especial no importa el sexo, la edad, el estilo de la persona, sus hobbies…. Al dar este regalo vas a regalar: mimos, cuidados, calidad de vida, bienestar, tiempo…..
Os lo voy a desvelar: esta Navidad se original y regala belleza. Un estupendo bono regalo de Asian Class! No tiene fecha de caducidad y además te lo podemos personalizar. Estoy segurísima que vas a acertar.
Y vosotras ¿qué regalos originales proponéis?
Besos y Feliz Navidad a todas.
December 10, 2007
Fin de semana largo en Marrakech, la siempre fascinante y mágica ciudad… Aun me parece increíble que, en dos horas y media de avión, puedas transportarte literalmente a otra época, al autentico mundo de las mil y una noches… Elijo dormir en el Riad Lotus Privilege, entre la medina y el barrio residencial del Hivernage, un barrio lleno de anticuarios. Callejeando por los estrechos laberintos de la medina, llego a mi adorada plaza de Djemaa el Fna. De pronto se está rodeado de un ambiente medieval con un ritmo distinto y un continuo bombardeo de olores y sonidos embriagadores. No hay que tener prisa para poder disfrutar de esta ciudad… Parada obligada para tomar un buen zumo de naranja natural, estupendo para empezar el día. Que lujo para nuestra piel! Ya repleta de energía, vuelvo a perderme por los callejones de la medina. Rodeando el zoco, por fin llego a la Place Rahba Qedima, donde puedo abastecerme de pigmentos naturales con los que teñir agua para adornar los centros de flores. Compro también autentico khol para dar un toque de misterio a mis ojos, pastillas de jazmín y rosas para colocar en mis armarios, agua de rosas para calmar mi piel, esencias de azahar, pétalos de flores secas… Ante mi, aparece todo un abanico de pequeños tesoros. Pero aun falta mi joya más preciada: el oro de Marrakech. Si, como lo oís, así llaman los lugareños a su bien guardado secreto, el aceite de argán. El aceite se obtiene de los frutos de un árbol que hoy en día sólo encontramos en una determinada región de Marruecos. Por su alto contenido en ácidos grasos esenciales y por incluir grandes cantidades de vitamina e, es un potente antiaging. Además tiene un efecto antiséptico y fungicida. Pero debemos tener cuidado al adquirirlo, porque hábilmente suelen mezclarlo con otros aceites para rebajar su precio. En la cosmetología moderna utilizamos el aceite de Argán por su potente efecto regenerativo a nivel celular. Os puedo asegurar que es totalmente asombroso como cicatrizante. Además, quita las pequeñas marcas de la piel, blanqueándo las manchitas. Ya de vuelta al Riad, me acerco a un hamman. Rodeada de naranjos, me hacen en todo el cuerpo un maravilloso scrub a base de aceite de rosa.Cena en el reputado Dar Marjana. Un ambiente único. Nos sirven una opípara cena mientras disfrutamos de los relajantes sonidos del oud y los intérpretes de gnawa en directo. Me dejo llevar por la magia del momento…
Como os dije… Marrakech no defrauda nunca. ¿Y vosotr@s? ¿Os habéis dejado ya seducir por la ciudad?